Un cazador salió para su día libre y, cuando entró en el bosque, encontró a un leñador fuerte que intentaba cortar un árbol. Pasó todo el día cazando y, volviendo a su hotel, pasó de nuevo al leñador, que todavía intentaba cortar el mismo árbol. El cazador se dio cuenta de que el hacha utilizada por el leñador no estaba afilada. Entonces dijo:
- ¿Por qué no afilas este hacha?
Y el leñador respondió:
- No puedo. No tengo tiempo.
Moraleja de la historia: la planificación de las actividades diarias es fundamental para que podamos organizar y alcanzar los objetivos. Aproveche mejor su tiempo al dedicar más tiempo a la planificación y necesitará menos tiempo para completar sus tareas y alcanzar sus objetivos de manera más rápida y eficiente.